Arte rupestre del Río Vero: un viaje a la prehistoria desde Alquézar

Un legado milenario escondido entre barrancos

A pocos pasos de Alquézar, el visitante puede emprender un viaje en el tiempo que lo lleva miles de años atrás. El cañón del Río Vero y sus alrededores forman parte del Parque Cultural del Río Vero, un espacio singular donde la naturaleza y la historia más remota conviven. Aquí se encuentran algunos de los conjuntos de arte rupestre más importantes de Europa, declarados Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1998.

Este enclave alberga más de 60 abrigos con pinturas prehistóricas, distribuidos a lo largo de cañones, acantilados y refugios rocosos. Se trata de un auténtico museo al aire libre que permite entender cómo vivían, pensaban y se expresaban los primeros habitantes de este territorio.

Tres estilos, miles de años de historia

El arte rupestre del Río Vero reúne tres grandes estilos pictóricos que abarcan un amplísimo periodo cronológico:

  • Arte Paleolítico: representaciones naturalistas de animales, sobre todo caballos y ciervos. De gran antigüedad, se conservan en abrigos poco accesibles y oscuros.
  • Arte Levantino: más reciente y característico del arco mediterráneo, muestra escenas dinámicas de caza, danza y vida social. Las figuras humanas estilizadas y en movimiento son su rasgo más distintivo.
  • Arte Esquemático: con figuras más abstractas, puntos, líneas y símbolos. Se asocia a las primeras comunidades agrícolas y ganaderas del Neolítico.

La coexistencia de estos estilos en un mismo territorio lo convierte en un enclave arqueológico excepcional, donde puede observarse la evolución del pensamiento simbólico y la expresión artística humana.

Rutas y visitas para descubrir los abrigos

Existen varios itinerarios señalizados para visitar algunos de los abrigos más relevantes. Muchos de ellos se pueden recorrer a pie desde Alquézar o desde pueblos cercanos como Lecina, Colungo o Bastarás. Algunos de los abrigos más accesibles y visitados son:

  • Abrigo de Arpán: contiene figuras humanas y animales en estilo levantino. Es uno de los más conocidos.
  • Abrigos de Mallata: impresionan por su localización elevada y sus escenas de caza.
  • Abrigo del Trucho: único con pinturas paleolíticas en Aragón. Su acceso está restringido y solo se visita con guía.

Las visitas pueden realizarse por libre, aunque se recomienda hacerlo con guías especializados del Parque Cultural, que aportan contexto y ayudan a interpretar las pinturas. También hay rutas guiadas temáticas y actividades familiares durante todo el año.

Centro de Arte Rupestre y actividades complementarias

En Colungo, a menos de 15 minutos de Alquézar, se encuentra el Centro del Arte Rupestre del Río Vero. Este espacio expositivo e interactivo es el punto de partida ideal para comprender el valor de este patrimonio. A través de maquetas, recreaciones, audiovisuales y talleres, el visitante se adentra en el mundo simbólico de la prehistoria y aprende sobre las técnicas de pintura, el estilo de vida de los grupos humanos y el contexto natural en el que vivieron.

Además, el centro organiza talleres de pintura rupestre, elaboración de herramientas y arqueología experimental, muy recomendados para familias con niños o para quienes buscan una experiencia didáctica y participativa.

Un paisaje que también es cultura

El Parque Cultural del Río Vero no solo es importante por sus pinturas. También es un entorno de alto valor paisajístico y etnográfico. Las rutas que conectan los abrigos transcurren por senderos que atraviesan cañones, bosques de encinas y campos de cultivo, salpicados de construcciones tradicionales como casetas de piedra seca o antiguos bancales.

Este equilibrio entre patrimonio natural y cultural hace que la visita sea una experiencia integral. Mientras se recorren los caminos, se puede imaginar cómo era la vida hace miles de años en estos mismos paisajes, con los mismos horizontes y la misma necesidad de interpretar el mundo a través del arte.

Descubre la prehistoria y descansa en Alquézar

Alquézar es el mejor punto de partida para explorar este valioso conjunto de arte rupestre. Desde el pueblo pueden iniciarse rutas a pie o en vehículo hacia los abrigos más cercanos, y es posible combinar la visita con otras actividades naturales, culturales o gastronómicas.

El Hotel Villa de Alquézar te ofrece la comodidad que necesitas para descansar tras una jornada de exploración cultural. Desde sus terrazas con vistas, sus jardines y habitaciones confortables, podrás relajarte y planear nuevas rutas por el Somontano más antiguo.

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